Inicio Deportes El Liverpool es el rey de Inglaterra 30 años después

El Liverpool es el rey de Inglaterra 30 años después

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El Liverpool ganó la Premier. Estaba anunciado. Pero parecía imposible que sucediera contra la corriente de una historia que le había dado la espalda, contra los golpes de la fortuna, contra un Manchester City que batía récords de eficacia absolutos en el fútbol inglés, y contra la pandemia de coronavirus que paralizó la industria durante tres meses y amenazó con dejar la competición baldía. Después de tres décadas de amargura en el torneo nacional, el soberbio equipo de Jürgen Klopp tomó por fin el testigo del equipo de Kenny Dalglish que en la primavera de 1990 alzó la vieja liga inglesa.

Aquel fue el punto final de la saga más grandiosa del fútbol británico. Este es el comienzo de una epopeya marcada por los extremos. De la conquista de la Champions en 2019 al drama de un campeonato que solo se ha podido completar en estadios vacíos mientras la crisis sanitaria se cobra víctimas a un ritmo insólito en Europa Occidental. Inglaterra ya suma más de 40.000 muertos oficiales por covid-19.

”Este es el año más difícil para ser campeones”, decía Klopp esta semana, animando a sus pretorianos, a Henderson, a Van Dijk, a Wijnaldun, a Alexander-Arnold, a Mané, Salah y Firmino. “Esta liga ya es histórica”.

Formalmente, la lucha por el campeonato se cerró este jueves en Stamford Bridge, donde el Chelsea venció por 2-1. En una tarde caliente y extemporánea.

Si la diferencia de 23 puntos (de momento, 86-63) entre el líder y el segundo no se altera, el Liverpool se convertirá en el campeón más sobrado en la historia de la liga inglesa. Superará al propio City, que se llevó el campeonato en 2018 con una diferencia de 19 puntos sobre el United. Es la primera vez en los 132 años de la Primera División inglesa que un equipo se proclama campeón siete jornadas antes de completar el calendario.

El Liverpool venía de hacer su trabajo. El miércoles, en Anfield, había borrado del mapa al Crystal Palace para completar un récord local: 23 victorias seguidas en casa. El Palace recibió cuatro goles sin poder tocar ni un solo balón en el área del líder. Otra circunstancia sin registros precedentes en la última década.

“Es la mejor presión tras pérdida jamás conseguida a puerta cerrada”, celebró Klopp el miércoles. “Íbamos 4-0 en el minuto 80 y había cuatro de nuestros jugadores acosando a sus rivales como si persiguieran el último balón que queda en el planeta. ¡Eso somos nosotros! Nunca subestimen las ganas que tiene este equipo de ganar este título”.

Probablemente, los jugadores de Klopp ansiaban más la liga que sus lejanos predecesores.